Por: Yira Pérez

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Hoy el mundo se encuentra en pánico por un nuevo enemigo que amenaza la vida de los seres humanos: el coronavirus (Covid-19). Sin embargo, la llegada de este microscópico “monstruo”, que ha dejado más de 34 mil fallecidos en el mundo, según cifras de la Universidad Johns Hopkins, se ha convertido en una oportunidad para escuchar el grito de la naturaleza a la que el hombre le ha quitado espacio. 


Después de ver conmovedores vídeos en redes sociales en los que grupos de delfines volvieron a Cartagena y Bahía Solano (Chocó); cómo nuestros mares y ríos recuperaron su color cristalino; cómo zorros se escabulleron en algunos desolados vecindarios, y cómo las aves volvieron a volar, he llegado a la conclusión que no todo es para mal y es momento de hacer una profunda reflexión sobre las afectaciones que causamos los seres humanos en todos los ecosistemas en los que habitamos.


Por ejemplo, con la cuarentena decretada en varias ciudades, ha mejorado la calidad del aire, se ha reducido las emisiones de dióxido de carbono y disminuido el tráfico de animales. La lección más grande que nos deja esta coyuntura es, entonces, que debemos darle un respiro a la naturaleza; estamos profundamente interconectados con ella y si no cuidamos al planeta, no nos cuidamos a nosotros mismos.

                   
De hecho, esta situación es tan apremiante que de acuerdo con el Informe de Riesgos Mundiales en 2019 del Foro Económico Mundial, los tres peligros más probables y con mayor impacto para el hombre están relacionados con el medio ambiente: los eventos meteorológicos extremos; el fracaso de la mitigación del cambio climático y la adaptación a este; así como los desastres naturales.      

       
Por eso, al tiempo que nuestra población aumenta, tenemos que ser cada día más conscientes que necesitamos como aliado a nuestro hábitat. Así que aprovechemos esta coyuntura para hacer un pacto con la imponente naturaleza, que hoy se nos revela y sin más compasión nos pide “parar” tanto abuso.

*Directora Protección Animal

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