Por: Freddy Osorio*
@freoso

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La última encuesta de Gallup e Invamer mostró que las personas ven que la situación en Colombia está empeorando. No solo la gestión del presidente Duque, que alcanzó el 70% de desaprobación, sino también hay una disatisfacción con la corrupción y unos malos resultado económicos. Todo ello redunda en una una alta aprobación a los motivos del paro. Es decir, los colombianos aceptan que hay múltiples razones objetivas para protestar. Parte del problema reside en la presidencia. Pero no es el único.

Esto se ve reflejado en que los colombianos ya no ven un sólo problema, como por ejemplo el orden público o la economía. De forma predecible, el período de consolidación del pos-conflicto trae ese inconveniente. Ya no hay un enemigo. Ya no hay un otro responsable de todos los males. El lastre de problemas estructurales del país se decanta cuando las armas dejan de agitar las aguas.

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¿Qué hacer entonces? Se necesita diálogo y análisis: para escuchar las protestas de las personas y para identificar causas y factores de la desigualdad que vemos todos los días. Este es un llamado al Centro Político a identificar, medir, evaluar y proponer soluciones a problemas complejos y estructurales. No a proponer soluciones simplistas y populistas como “3 días sin IVA”. Sino a medir realmente el progreso que estamos haciendo como país.

Es un llamado al Centro Político, porque ya está demostrado que los extremos sólo ofrecen soluciones simplistas. En este interesante artículo, varios historiadores plantean sus reflexiones acerca de si el mundo está volviendo a una época de extremismos.

La respuesta es no. La política mundial no tiene actores buscando grandes revoluciones. Lo mismo pasa en Colombia. Salvo algunas contadas excepciones, las personas no están buscando revertir el orden social. Están buscando mejorar sus condiciones de vida. Un mejor servicio de salud, acceso a una pensión justa, que sus salarios alcancen para vivir.

La verdadera encrucijada de la política no es sobre el personalismo. Es sobre si vamos a caer en las respuestas facilistas a problemas complejos que ofrecen los extremos políticos o no. Aquí yace el verdadero cambio.

*Miembro Fundador del Tanque de Pensamiento Al Centro.

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