Por: Sebastián Gil

Propagación y necesidad, dos palabras que se escuchan a diario, especialmente en
Kennedy, donde las cifras de contagio por el covid-19 se encuentran disparadas a
comparación de otras localidades de Bogotá, como Suba, que a pesar de contar
con similar cantidad poblacional, no se acercan a los 2.244 casos reportados hasta
el momento en la Zona octava de la Ciudad.

La pandemia ha cambiado nuestras vidas de forma radical, nos estamos acoplando
al hecho de estudiar y trabajar virtualmente, de saludar a nuestra familia con un
choque de codos; extrañamos actos que parecían tan simples como compartir un
helado en un centro comercial o esperar ansiosamente el próximo estreno en las
salas de cine. Sin embargo, el cambio más drástico lo sentimos en nuestras
finanzas. Lastimosamente, la mayoría de nuestra población carece de ingresos fijos,
además, muchos de nosotros no tenemos la cultura del ahorro, o si la teníamos, el
dinero recolectado no es suficiente para mantener a la familia, deudas y
obligaciones por más de dos meses, esto precisamente ha sido un punto álgido al
momento de mantener la cuarentena y el orden en la Localidad.

Existen otros factores que provocaron la propagación masiva del covid-19 en
Kennedy, por ejemplo, la alta densidad poblacional en sectores significativos, la
insuficiente fuerza pública en la Localidad, el acceso a la salud y la violación de las
medidas sanitarias por parte de los habitantes. Lo anterior, ha desatado un
problema de salud pública con magnitudes sorprendentes, que tiende a seguir
creciendo.

Kennedy, con cerca de 1.200.000 habitantes, pertenecientes en su mayoría al
estrato 1, 2 y 3 está sumida en graves problemas económicos; las personas fueron
despedidas de sus empleos, los vendedores informales están obligados a
permanecer en casa, los comerciantes no pueden ejercer las actividades
mercantiles, los propietarios cuyo sustento son sus inmuebles, ya no reciben canon
de arrendamiento; y como si fuera poco, los servicios públicos se triplicaron en sus
costos. Conforme a lo anterior, surge una pregunta. ¿El Distrito respondió a las
necesidades de los Kennedyanos? La respuesta es NO. Según el programa Bogotá
solidaria, el 12 % de los alivios monetarios que se depositaron en cuentas bancarias
fueron dirigidos a la Localidad octava, también se distribuyeron 14.000 mercados y
otros miles de refrigerios. Pero estos esfuerzos no han sido suficientes, la densidad
poblacional requiere otro tipo de estrategia para identificar las familias que se
encuentran viviendo en pobreza oculta. De aquí nace la primera razón de contagios
en la localidad, la gente desesperada por su situación y al ver que el trapo rojo
colgado en sus ventanas no surgió ningún efecto, decidieron salir a las calles a
batallar de cualquier manera y buscar el sustento diario para sus familias.

Por otro lado, es importante resaltar que la densidad poblacional ha sido otra gran
causa de la expansión del virus. La localidad tiene 355 habitantes por hectárea, 122
más que el promedio general del Distrito; así mismo, hay 142.000 hogares que su
núcleo familiar consta de 4 o más personas. Lo anterior, sumado a los infractores
de las medidas sanitarias que aprovecharon la cuarentena para seguir
comercializando a puerta cerrada y el manejo inadecuado de bioseguridad por parte
de la central de abastos, ha provocado que Kennedy esté superando el número de
contagios, con relación a otras localidades de Bogotá y Departamentos del País.
Por lo anterior, es importante mejorar en dos frentes. Primero, el acceso a la salud,
a la fecha la localidad tiene al límite las UCI (Unidad de Cuidado Intensivo) en la
Clínica Colsubsidio de Ciudad Roma, Hospital de Kennedy, Clínica de Occidente y
Eusalud, sus ocupaciones rondan el 95%, recordemos que en el mes de marzo la
Administración Distrital, se comprometió en aumentar considerablemente la
capacidad de las UCI en los diferentes centros médicos de la Ciudad, a la fecha no
existe dicho incremento. Considero, que el caso critico se presenta en el Hospital
de Kennedy, donde según SALUDATA, solo existen 21 UCI y en este momento se
encuentran ocupadas, lo cual es preocupante para un Hospital de tercer nivel, que
se encuentra en la zona de más propagación en la Ciudad.

El otro frente a mejorar, es el que corresponde a la inspección y vigilancia de la
localidad, teniendo en cuenta que por cada 1.000 Kennedyanos hay un policía, hace
dispendioso el control de las medidas sanitarias. Hace poco se ordenó la
militarización de algunos sectores, efectivamente el ejército estuvo custodiando las
calles, pero la verdad, sin sentido alguno; específicamente en el sector de patio
bonito, mientras había militares en cada esquina, los comercios se encontraban
abiertos, las personas caminaban por las calles sin las medidas adecuadas de
protección, es decir, la militarización no funciona si no se realiza un trabajo
mancomunado con la Policía Nacional.

Hago un llamado a la Administración Distrital, para que se agoten las medidas
necesarias en aras de evitar que esta crisis aumente y nos gane la batalla. Los
Kennedyanos somos personas fuertes, perseverantes, luchamos contra las
adversidades, por esta y muchas razones más queremos ser reconocidos como la
localidad del monumento de banderas, de la central de abastos más grande del
País, de la biblioteca el Tintal, del estadio de techo, del parque mundo aventura, de
humedales hermosos; y NO ser calificada como “la Localidad más contagiada de
Bogotá”.

*Director Temático Localidad de Kennedy

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